lunes, 5 de diciembre de 2011

Capitulo 3... Yuna se une.

3.- Yuna se une.


Salieron a la terraza y hablaron, tras preguntarle a Aya si podían quedarse en casa de unos amigos durante el tiempo que ella estuviera ausente.
A pesar de que no sabía cuánto tiempo estaría fuera, les dijo que mientras ellos no tuviesen problema, aceptaba.
Así que Rinhoa llamó a su madre para que estuviese al corriente, y ella le dijo que si ya que cuando se fueran al extranjero no le quedaría más remedio que independizarse.
Apenas podía creerse lo sucedido. Un día y todo su mundo se había vuelto del revés.
<< Es impresionante, como puede ser que esté pasando esto, como si se tratase de un sueño, del que no puedo despertar, y es absolutamente real>> pensó Rinhoa.
Las horas pasaron volando. Después de comer Tsuki y Rinhoa se fueron al tejado, disponiendose a jugar una partida al Uno.
-¿Estas molesta?-preguntó mientras mezclaba las cartas.
-No, estaría molesta si fuera una niñita indefensa. Tu consígueme una ametralladora y veras que feliz me haces.
-Lo que me resulta más gracioso, es que hablas enserio.
-Rinhoa, no has pensado que a lo mejor corremos peligro. ¿Que pasa si morimos?
-Ahí es donde reside toda la emoción. Tú querías vivir una aventura, pues aquí la tienes. Yo ya estaba harta de la vida de antes, y si muero pues moriré feliz. Me he dado cuenta, de que he cambiado y ahora tengo que hacerme cargo de las consecuencias de lo que implica crecer.
-Oh! Qué bonito, me ha llegado al corazón- bromeo- Tía, realmente es lo más cursi que he oído en mi vida. ¿De donde coño sacas esas gilipolleces?
-Puedes decir lo que quieras. La vida es muy corta como para andar pensando en cada paso que damos. Al fin y al cabo, no vas a salir viva de ella.- y le sonrió.-¡Uno!
-¡Joder! Pues por eso mismo tendrías que tomártela mas enserio. Toma, roba dos guapa.
-No deberías haber hecho eso. Toma, roba cuatro.- y poco después.- ¡Gane! No me subestimes, me la tomo muy enserio, pero, prefiero este tipo de vida que la de antes, y si con esta corro el peligro de morir, correré el riesgo.
-¿Qué hora es? Piénsalo bien, si mueres no podrás volver atrás.
Miró el móvil
- Las cuatro. Corres peligro en todos lados. Puedes trabajar en una cafetería y recibir un disparo y morirte. El peligro es omnipresente.-bromeo Rinhoa.
-Pero corres más peligro estando cerca de…esos tipos...del otro bando. Otra.
Así fueron pasando los minutos. Una partida tras otra, Rinhoa se quedo pensando en lo que dijo.
<<Tsuki tenía razón, pero no quiero perder esta oportunidad de hacer algo que va a cambiar mi vida.>>


-Kaito, ven.-Dijo Noctis.
-Voy. ¿Acaso hay otro posible Kiara?
-¡Ahora!-cuando Kaito se acerco, se hecho el flequillo de su corto pelo blanco hacia un lado.- Su nombre es Yuna, es la chica de pelo rubio, ojos castaño ¿no?
-Sí, ¿iré yo?-pregunto Kaito.
-No, veras…


Estaban ya en la montaña. Tsuki estaba sentada escribiendo en la arena con un palo, cuando sonó el móvil de Rinhoa. Era Helena.
-¿Hola?
-Hola, mañana a las nueve vienes al Three Palms.-Three Palms es la cafetería manga a la cual trabaja su tía, y ahora ella también, gracias a sus padres, la verdad es que le gusta muchísimo ese bar manga.
Ella siempre ha sido así, una friki en potencia, y con orgullo, así que para ganarse la vida su tía convenció al jefe para dejarla trabajar.
No había ningún problema, tenía ya 16 años, por lo tanto, en algunos países seria mayor de edad.
-Despiértate, ¿vale? ¡Ah! Y el uniforme es muy… Da igual ya lo veras mañana, Adiós.
-Mmm…Adiós.
Y colgó.
Vieron como Ryu se acercaba, con Laura sobre su lomo.
<<Empiezo a cogerle el gusto a esto de montar a dragón>> pensó Rinhoa.
Le conto que las dejaban quedarse, pero eso sí, tendrían que esperar al lunes.
Cuando llegaron, Laura les enseño la casa, empezando por la cocina. Era grande y tenia al fondo una puerta de cristal que daba al patio trasero. A la derecha había la repisa de mármol donde estaban los fogones, el lavaplatos y armarios de distintos tamaños.
A la izquierda de la cocina había una mesa, completamente de cristal, y sobre ella un mantel negro con un estampado con filigranas blancas. Habían ocho sillas. Estas, forjadas en hierro, con un bonito decorado para el respaldo y las patas. Tenían una almohadilla negra. A su lado se encontraba la nevera y un congelador, ambos metalizados con acabados gris fuerte, casi negro. Las paredes eran blancas y de una de ella colgaba un reloj básico.
En frente de la cocina se hallaba el comedor.
Nada más entrar había una mesa de madera con ocho sillas a juego. Un poco mas adelante habían dos sofás de color canela, uno de ellos estaba de cara al gran balcón que daba a la parte delantera de la casa, donde se podía ver el patio con esa hierba tan alta, enserio… ¿alguien va a traer un cortacésped?
El otro sofá miraba hacia la televisión de pantalla plana. Había otro reloj básico colgado en la pared y un buffet de madera, decorado con marcos de fotos y objetos, provisto de cuatro cajones.
Después había un pasillo donde se encontraban dos de las habitaciones, una al frente de la otra. Una de ellas era la de Cloud, y la otra, la de Eriol, según les contó Laura.
Después había dos puertas mas y las escaleras que accedían al piso superior. Una de las puertas era la del cuarto de baño y otra la habitación de Laura.
Subiendo las escaleras, había cinco puertas mas y en el techo una trampilla que daba al tejado.
Una de las puerta era la habitación de Near, lo cual les hizo pensar que aun no lo conocían, y las otras dos habitaciones estaban libres, puesto que las otras dos puertas restantes eran otro baño y una gran biblioteca con un par de ordenadores.
Justo en el centro de la sala había una gran mesa redonda con doce sillas, y tallado en el centro de la mesa había una luna acunando el sol, y en el techo había ventanas en forma de estrellas que hacían entrar la luz e iluminaban la mesa.
A Rinhoa le inquieto bastante esa parte.
Sentía como si el corazón se le hiciera un puño. Era una sensación extraña. Siguió observando y al final de la sala había un balcón con barandillas de piedra blanca.
-Las dos habitaciones que quedan libres serán vuestros dormitorios cuando os quedéis aquí- dijo Laura saliendo de la biblioteca,- Esta biblioteca, es nuestra sala de operaciones,-Tsuki rio, le resultaba muy gracioso.-Con ella averiguamos quien eras Rinhoa.
Cuando estuvieron en el pasillo de nuevo, Laura propuso que elegieran cual de las dos se quedaba con la habitación de al lado de la de Near.
Laura les mostro las habitaciones, empezando por la que había junto a la biblioteca. Era espaciosa. La pared era de color azul grisáceo. Tenía una ventana grande, con unas contraventanas que se abrían hacia fuera. A la derecha había un escritorio de madera y una silla acolchada. La cama era nueva con un decorado de filigrana por el cabezal y las sabanas eran de líneas blancas y negras. Había un gran armario de pared, también de madera. La casa parecía nueva, todo lo contrario de lo que parecía desde fuera.
Rinhoa fue a mirar el otro dormitorio. Tenía las paredes de un color azul verdoso. Al final de la sala había un balcón con las puertas abiertas hacia fuera, la barandilla era igualita a la de la biblioteca. A la derecha estaba la cama. Una cama de nido con cajones, de color verde grisáceo. Al lado de la cama había una mesita de noche a juego con la cama de nido. También había un escritorio de madera blanca y encima había un estante con dos diccionarios y un hada de piedra.
Rinhoa se asomo al balcón. Aquella tenía que ser su habitación. Miró a su derecha estaba la habitación en donde se encontraba Tsuki, y al otro lado la de Near. La habitación de Near también tenía un balcón de piedra igual que el de la biblioteca, y en frente estaba el bosque y a lo lejos se veían las montañas. Podía distinguirse la montaña de N.S. Loreto, con la iglesia en la cima, también entre los árboles, un poco más cerca de la casa, estaban haciendo obras, pero seguía estando a cierta distancia como poco estarían a 3 quilómetros de la casa. Sin duda ella iba a quedarse en esa habitación.
Rinhoa estaba sumergida en sus pensamientos cuando Cloud la cogió de la muñeca y se la llevo hacia la biblioteca, después vino Eriol junto a Laura y Tsuki.
Cloud se acerco a la mesa y con los brazos separados de su cuerpo pronuncio suave y lentamente palabras en otro idioma. De sus manos surgió un destello de luz y la luna acunando al sol se ilumino, surgiendo una imagen que se fue expandiendo hasta ocupar toda la sala, y, como si una niebla densa les rodeara estában viviendo una escena sin estar presentes, como si tuvieran una especie de flashback. Una chica de pelo largo con dos coletas, rubia y con un mechón rosa suelto corría por un callejón. Parecía que estaba huyendo de algo pero no alcanzaba la vista para ver el que. Se paró un momento y se apoyo en la pared. Estaba agotada, y respiraba con dificultad.
Por fin consiguieron ver de que huía la chica. Agua. Había muchísima agua que chocaba de un lado al otro de las paredes y se revelaba contra todo aquello que había a su paso. La chica seguía corriendo, como si el mar se hubiera descontrolado y la estuviera persiguiendo.
Sonó una canción. Su móvil. La estaban llamando. La chica se miro las manos, y no respondió a la llamada, pero se adelanto lo suficiente coma para subirse a un contenedor de basura y trepar hasta alcanzar las escaleras que había a dos metros de altura, consiguiendo subir lo suficientemente a tiempo para que no la alcanzara el agua. Desde allí observó como el agua se expandía al final del callejón, regando las calles de bajada. A Tsuki recordaba esas calles. Sus dudas se resolvieron al ver un mercado a lo lejos. Era el mercado que había junto a la parada de metro. ¡Barcelona!
La niebla poco a poco fue desapareciendo y se encontraron de nuevo en la biblioteca.
-Tenemos que encontrarla antes de que lo hagan ellos.-solo Cloud.
-¿Quién crees que irá a buscarla?-pregunto Eriol.
-Tenemos que ayudarla- dijo Rinhoa- Llegaremos antes que ellos.
-No sabemos mucho y no hay pistas de donde esta ni nada.
-Barcelona.-dijo Tsuki indiferente.- Esta en Barcelona. Estoy convencida. He vivido allí muchos años.
-De acuerdo,-dijo Cloud.-Creo que ira Kaito.
-Últimamente actúa Noctis.-intervino Laura.
-¿Puedo hacer una pregunta?-dijo Tsuki.
-Miedo me das-bromeo Rinhoa.
-Aparte de los presentes, Noctis y deduzco que también Kaito ¿No hay más personas con kanjis?.
-Están los intentos fallidos…-dijo Eriol.-que son la mayoría. Bueno que contemos, hemos fracasado cinco veces.
-Y… ¿Dónde están ahora esos intentos fallidos?.-Pregunto Rinhoa
-Cuatro están en el otro bando-explico Cloud
-Y… ¿el quinto?-pregunto Tsuki.
-No lo sabemos. No sabemos quien es.-respondió Laura.
-¿Y eso?
-Iba con el casco de la moto, y no pudimos verle el rostro.
-De acuerdo…-dijo Tsuki asimilando todo lo que pasaba.
Después de eso Cloud se puso a investigar a la chica.
Ya era tarde, y Rinhoa y Tsuki se marcharon a casa.

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