lunes, 5 de diciembre de 2011

Capitulo 4... La aparición de Near

4.-La aparición de Near
Near



El día siguiente Rinhoa se despertó. Tenía que trabajar. Tras vestirse y desayunar se fue hacia Three Palms.
Llegó cinco minutos antes de que abrieran para preparar el Bar.
Frente la cafetería había una chica joven,de pelo largo y negro, recogido con una gran trenza. Tenía unas gafas redondas ¿Estilo Harry Potter? Mmm…, vestía con un largo vestido negro del tipo sirvienta, hasta un poco más arriba de las rodillas y llevaba un delantal blanco, parecía sacada de un anime. Quizá hacia cosplay. Ese uniforme seria el típico de las camareras en los Animes. Completaba su atuendo con una diadema negra y uns tira blanca de tela a juego con el vestido. Los zapatos eran negros. Manoletinas con una flor de tela blanca en la punta.
Rinhoa se acercó. Aquella chica la saludó, y con una sonrisa amplia que dejaba ver dos pequeños y afilados colmillos devolvió el saludo con la mano.
No pudieron hablar ya que Helena, la tía de Rinhoa se acercaba corriendo con el mismo disfraz que llevaba la otra chica. Se había peinado su media melena rubia teñida con dos trenzas que llegaban hasta los hombros. Después de que Rinhoa se acercara y la saludara con un gran abrazo, miró a su tía de arriba abajo.
-¿Hoy todo el mundo se disfraza de lo mismo?- Preguntó Rinhoa sarcásticamente.
-No es un disfraz, es un uniforme.-Y acto seguido Helena le entrego a Rinhoa una bolsa,donde había el vestido, el delantal, la diadema y los zapatos.- Póntelo.
-Ah.- ¿Desde cuándo llevaban uniforme?-Que bien.
-Lo incorporo Mario la semana pasada. Ayer llegó.- Respondió Helena a la muda pregunta de Rinhoa-Rápido, antes de que abramos.
Rinhoa entro en el local con la persiana medio bajada. Era espaciosa. Había posters y dibujos Animes en las paredes. Una gran columna en medio de la sala, a la derecha la barra, que seguía recta hasta llegar a una de las esquinas, entonces doblaba y seguía recto de nuevo hasta llegar a la derecha donde había una puerta que daba a la cocina.
Había sillas y mesas de madera por toda la sala, menos en una esquina donde colgaba un televisor.
Una diana para jugar a dardos, resposaba junto al televisor.
Enfrente estaban las sillas y mesas que tenía que poner en la terraza.
Rinhoa no perdió tiempo. Tras cambiarse, y lo cierto es que el traje le favorecía, y era muy comodo, empezó la jornada.
Al salir del baño, Helena y la chica estaban colocando ya la terraza, Helena le hizo gestos con la mano para que se acercase a ellas.
-¡Rinhoa!-chilló Helena.-¿Estas dormida?-La chica sonreía dejando ver esos pequeños colmillos, Rinhoa también sonreía mientras se acercaba al lugar donde estaban.
-Cielo te presento a María.-dijo su tía entonces.
-¡Hola!- dijo la chica. Su voz era muy dulce y parecía simpática.
-Hola. Parece ser que tú también trabajas aquí.
-Si, ¿a que es bonito el uniforme?-dijo Maria sin perder la sonrisa.
-Si. Es muy cómodo y desde luego atraerá a muchos clientes.-Te sienta muy bien.
-¡Gracias!
-Para eso estamos-Rinhoa le guiño un ojo y María volvió a sonreírle, y luego la abrazo.
-Rinhoa, ¿Puedes traer las sombrillas de dentro la cocina?-Pidio Helena.
<<¿Qué hacían las sombrillas dentro la cocina? Da lo mismo.>>
Prepararon todo, mientras Helena terminaba de colocar las mesas de la terraza, María estaba en la barra preparando las cosas y Rinhoa limpiaba.
Al terminar todo abrieron el local. Salieron fuera y se dieron cuenta de que en las mesas de la terraza había una velita dentro de un vaso. Cada mesa tenía un color distinto de vaso y de vela, un detalle precioso.
El jefe se pasaba la mayoría de tiempo en la cafetería, pero de vez en cuando no venia, pero trabajar para él era muy agradable. El ambiente era inmejorable y lo cierto es que Mario era muy buen jefe.
Nunca gritaba ni se enfadaba por nada. Atendía a los clientes siempre con una sonrisa y Rinhoa jamás había tenido quejas.
Más tarde empezaron a entrar clientes.
María y Rinhoa se dedicaban a tomar nota y servir a la gente mientras Helena preparaba los pedidos. Se iban turnando tal y como surgían las cosas, pero se apañaban bastante bien, y tal y como se lo esperaba Rinhoa, el uniforme ha sido un éxito.
Rinhoa salió a fuera y tomo nota a los clientes de la terraza. Después de servirles, un recién llegado de pelo blanco y ojos verdes se sentó en una de las mesas mas escondidas, Rinhoa sintió curiosidad, más bien por el atuendo, pero se acercó a servirle de todos modos.
-Buenos días, ¿qué desea tomar?- Pregunto Rinhoa con una sonrisa. Tenía que atender a los clientes con una sonrisa y mucha amabilidad.
-Hola, Rinhoa. Un café y ocho sobres de azúcar- Rinhoa después de un “ahora mismo se lo traigo” que lo había usado con todos los clientes saludo inclinándose un poco y se marcho hacia dentro,dejando la nota de la libreta donde apuntaba las cosas en la barra y Helena la cogió.
<<¿Ocho sobres de azúcar? ¿Quiere usted que le traiga el bote y le pongo el café dentro?, ¿La había llamado por su nombre? ¿Quién era? No me suena>>
- Me das seis sobres mas –Le pidió Rinhoa a Helena, ella se quedo flipando pero lo hizo, después fue al chico ese dispuesta ha establecer una conversación con él, era mono pero… que supiera su nombre era algo… no llevaba placa, entonces… No importaba. Se lo iba a preguntar.
-Toma, aquí tienes tu café.-Dijo Rinhoa que flipaba mirando como ese chico se ponía los ocho sobres de azúcar dentro el café, y luego lo removía.-Estas cansado ¿no? Parece que no hayas pegado ojo en toda la noche.
-Y no lo hecho, -la miro a los ojos.-He estado ocupado durmiendo en pleno bosque y huyendo de una serpiente en ayunas.-Rinhoa rio pensando que lo decía en broma.
-Ah ¿y te lo has pasado bien?
-No mucho, pero mejor que oír a los dos que tengo en casa discutir...
-¿Tienes hijos?- pregunto Rinhoa. <<Imposible demasiado joven>> Y rectifico.-¿perros? Por cierto, ¿Cómo sabes mi nombre?
El chico arqueo una ceja
- Rinhoa, Cloud esta en todo, Cloud y Eriol se pelean.-Y- añadió,-Soy Near.
-Ah, vale, lo de la serpiente ¿lo decías en serio?-Pregunto Rinhoa alucinando. Tenía que encontrárselo aquí de casualidad.
-Bueno, no se si estaba en ayunas, no se lo pregunte pero entre seseo y seseo me pareció oír Ñam, Ñam, Ñam-Rinhoa soltó una gran carcajada, pues con eso no tenía más preguntas que hacerle solo si no le cogen dolores con tanto azúcar y una más un poco más extraña.-Esto... ¿es tu color de pelo natural?
-Sí, definitivamente, si,-solo respondió.
-Entonces no tengo nada más que preguntar,-Rinhoa sonrió y añadió antes de irse-Nos vemos.
Así estuvo la mañana, hablando con los clientes, muchos de ellos les preguntaron por el uniforme y algunas chicas preguntaban si era de algún anime o manga.


Tsuki se levantó más tarde de las doce y media, avisando a su madre que no iría a comer, que aprovecharía y iría a ver a Rinhoa.
Aya acepto con indiferencia, menos comida que preparar, estaba haciendo ya la maleta para pasar el tiempo fuera.<<¿Qué me podría llevar de ropa? ¡Bah! ¿Qué más da? Me lo llevó todo que termino antes>>
Tsuki se aburría mucho, andaba por la calle, tarareando una de sus canciones favoritas. Estaba llegando a la ciudad cuando vio pasar una Harley. Se quedo babeando por esa preciosa moto, ¿Obsesión? Tal vez.
-¡Como mola tu moto!-Dijo Tsuki gritando para que el chico de la moto lo oyera.
El chico levanto el pulgar y sonrió para sí, con lo que le costó conseguir la moto… Por suerte hay gente que sabe lo que es una moto de verdad y no una moto con tres ruedas, por favor eso no se considera moto, eso son triciclos con motor.


Mientras tanto, Laura barría el comedor. Llevaba los auriculares puestos y cantaba “on the floor” de Jennifer López y Pitbull. Mientras cantaba el estribillo dio una vuelta con la escoba como micrófono contoneándose, abrió los ojos. Cloud estaba allí apoyado en el marco de la puerta, Laura se sonrojo.
-No pares, me estaba divirtiendo.-Dijo Cloud sonriente.
-¿Cuando llevas aquí?-pregunto Laura algo menos avergonzada, ya que no era la primera vez que la pillaba cantando.
-Un…ratito… desde que has empezado a cantar esta canción.- Vale llevaba rato.


- ¡Suelo limpio!- gritó Laura intentando escabullirse de su sonrisa encantadora. Lo abrazo y él le dio un beso en la mejilla, sin saber porque. La abrazo, sin saber porque. Y se fue, sin saber porque. Laura se quedo un momento parada sin saber qué hacer, sonaba “Becuse the night” de Cascada, seguía la música puesta, no entendía nada.


Rinhoa vio entrar a una chica de pelo negro y ojos verdes. Bajita y delgada, era Tsuki, no se dio cuenta a la primera porque se había recogido el pelo y llevaba una gorra. María fue a atenderla y Tsuki le explico que era la prima de Rinhoa, Tsuki se acerco a Rinhoa.
-Hola, ¿comemos?
-Tsuki estoy trabajando ¿no lo ves?-Tsuki la miro, y ambas telepáticamente hablaron, habían pasado mucho tiempo juntas y sabían lo que pensaba la otra.-Esta bien espera cinco minutos.
Después de comer Tsuki se fue a casa de nuevo y Rinhoa termino su turno. Después de cambiarse, guardar el uniforme, y despedirse de María y Helena, salió.
Ahí estaba Near, que la estaba esperando, y junto a el estaba Ryu.

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